Astrofísica para gente con prisa

Neil deGreasse Tyson. Ya sea por el presentador de las nuevas temporadas de Cosmos, por su podcast StarTalk, su trabajo en el Planetario Hayden en Nueva York o sus incontables cameos y participaciones en el mundo del espectáculo, todos lo conocemos, lo que lo convierte en uno de los divulgadores científicos más importantes de la década.

Por supuesto, podemos añadir sus libros a la lista. En éste en específico, Tyson nos lleva de la mano a través de una excelente introducción al campo de la astrofísica, complementándola aquí y allá con comentarios reflexivos sobre lo que él llama ´perspectiva cósmica´, pero no nos adelantemos.


«Tras 9,000 millones de años de enriquecerse, en una parte cualquiera del universo (los alrededores del Súpercúmulo de Virgo), en una galaxia cualquiera (la Vía Láctea), en una región cualquiera (el Brazo de Orión), nació una estrella cualquiera (el Sol)».

Título: Astrofísica para gente con prisa
Autor: Neil deGreasse Tyson
Género: No ficción
Año de publicación: 2017

Parafraseando la sinopsis del libro, Astrofísica para gente con prisa está dirigido a personas sin tiempo para tomar clases o leer libros especializados que les permitan entender el universo. Y es así. Mi edición tiene sólo 199 páginas y en ningún momento me sentí perdida de manera significativa en ninguno de los tantos temas que se tocan, y me parece que puede funcionar incluso mejor si simplemente tienes curiosidad por saber de qué habla esta disciplina o no sabes por dónde adentrarte en ella, y esto es debido al encanto que crea la simpleza del lenguaje utilizado.

Es verdad que como con la mayoría de los textos expositivos, a veces es necesario releer varias veces un mismo párrafo para comprender la idea por completo, pero en general la lectura siempre se mantiene bastante ágil, decorada aquí y allá con un poco del humor característico de su autor.

Además, aunque podrá no parecer muy relevante al tema de la astrofísica, el primer capítulo («La historia más grande jamás contada») puede servir también como un excelente primer vistazo al mundo subatómico. ¿Qué son los leptones?, ¿qué son los quarks?, ¿qué son los fotones? Todo estos conceptos se explican vagamente aquí, pues, como dice el propio capítulo, «en un principio, lo grande era pequeño».


«No sé a ti, pero el planeta Saturno se me viene a la cabeza cada vez que le doy una mordida a una hamburguesa».


Por supuesto, la astrofísica estudia muchos más temas de los que se presentan aquí a muchísima más profundidad, pero eso no quita el gran material que se toca aquí: conocemos los primeros minutos del universo, las funciones de las cuatro fuerzas del universo y la escala a la que operan, la universalidad de las leyes de la física, lo poco que se conoce sobre la materia y la energía oscuras, lo que hay en el espacio interplanetario e intergaláctico, e incluso por qué Plutón realmente nunca fue un planeta. Naturalmente, la química hace varias apariciones para servir como complemento.

Sin embargo, a pesar de todo lo que aprendí, mi capítulo favorito es el último: «Reflexiones sobre la perspectiva cósmica». En él, se nos explica la importancia de todo este conocimiento y cómo es mirarnos después de comprender la gigantesca extensión del universo, de manera que nos damos cuenta de que no somos muy relevantes ni siquiera dentro nuestra propia galaxia. Neil deGreasse Tyson explica que a muchas personas les parece algo muy deprimente, pero que para él, en cambio, es algo fascinante que lo hace sentir orgulloso de todo lo que la raza humana a logrado descubrir sobre el universo, sin embargo, también menciona que, al mirar tan alto entre las estrellas, suele olvidarse de todos los problemas que tenemos aquí en la Tierra.


«El día en que nuestro conocimiento del cosmos deje de expandirse, nos arriesgamos a retroceder en la visión infantil de que el universo, en sentido figurado y literal, gira alrededor de nosotros».

Deja un comentario