La ciencia ficción es una gran inspiración para muchos, y es, probablemente, parte de los primeros acercamientos que tenemos hacia la ciencia como tal, pero ¿por qué nos fascina tanto? La respuesta es sencilla: imaginar un mundo en el que los hechizos y los dragones existen nos deja simplemente en eso, imaginando. En cambio, la ciencia ficción nos permite transportarnos a un mundo increíble que no es del todo imposible, un mundo más realista, al que incluso podemos llegar a aspirar.
Sin embargo, con el tiempo, y entre más aprendemos sobre el funcionamiento de la naturaleza, nos vamos dando cuenta de que algunas de estas suposiciones e ideas son tan imposibles como aquellas que involucran magia. Eso no pasa en la vida real. Así no funciona. Está mal. Y es comprensible, y a veces cierto, porque los escritores o autores de dichas historias están concentrados en otras cosas, como la propia trama. Esto puede convertirnos en completos escépticos respecto a estos temas, llevándonos a ver a la ciencia ficción como sólo otro tipo de historias de fantasía.
Pero no es el caso de Michio Kaku, que, en este libro, busca explicaciones auténticas y completamente científicas a algunos de los recursos más utilizados en este género.
«Si podemos movernos delante y hacia atrás en el espacio, ¿por qué no en el tiempo?»

Autor: Michio Kaku
Año de publicación: 2008
Género: No ficción
Campos de fuerza, invisibilidad, teletransporte, viajes en el tiempo, inteligencias artificiales, universos paralelos, precognición… Michio Kaku se lo toma todo muy en serio, y para ello, divide estas «imposibilidades» (como él las llama) en tres tipos:
- Tipo 1. Engloba aquellas que podrían alcanzarse más pronto de lo que creemos, pues se han hecho avances que podrían utilizarse para ello.
- Tipo 2. Estas imposibilidades no implican nada que sepamos que no se puede realizar, pero sí tecnología que está todavía muy por delante de la actual.
- Tipo 3. Aquí se encuentran aquellas que sí violan algún principio científico tal y como lo conocemos, por lo que sólo podríamos alcanzarlas si la percepción que tenemos sobre la física llegase a cambiar en el futuro. Irónicamente, dice Kaku, no hay muchas en esta categoría.
Este método de clasificación me parece muy original, pues nunca se me había ocurrido ver a lo imposible en diferentes niveles, y sirve perfectamente para crear una imagen realista en la que podemos ir viendo cómo la ciencia ficción se convierte en simple ciencia.
El lenguaje que se utiliza para describir todo lo ya mencionado es muy ágil y no entorpece para nada la lectura, por lo que cualquiera que esté interesado en leerlo pueden hacerlo sin temor a perderse.
Además, la dinámica con la que se van haciendo explicaciones es bastante entretenida y facilita su comprensión: antes de preguntarnos cómo podemos alcanzar dicha imposibilidad tenemos que saber qué es y qué implica por sí sola. Para ello, Michio Kaku se encarga de colocarnos en un contexto histórico y filosófico sobre los orígenes de las ideas que dieron paso a todos estos conceptos y su evolución a lo largo del tiempo. A partir de esta base, comenzamos a especular sobre qué leyes o principios físicos habría que trabajar para conseguir estos efectos (y, de ser el caso, cuáles son esos avances a los que ya se han llegado), o sino, qué podría hacerse para al menos simularlos, siempre citando estudios científicos reales y armando un manual de referencias que se nos presenta al final del libro.
Como podemos ver más arriba este libro ya es algo viejo, pero a diferencia de como sucede con muchos otros (especialmente si son de ciencia), que pierden credibilidad o se vuelven «obsoletos», a éste, desde mi punto de vista, el paso del tiempo de hecho le favorece, pues no hace más que acentuar el punto principal del libro, a lo largo del cual Michio habla sobre los grandes descubrimientos que nos esperan en el futuro, como el descubrimiento del bosón de Higgs y la detección de las ondas gravitacionales, ¡que ya ocurrieron! Esto demuestra que, a pesar de todo, no estamos simplemente imaginando un futuro lejano, sino que ya lo estamos construyendo.
Física de lo imposible es, sin duda, un libro muy inspirador.
«Más que representar las fronteras absolutas de nuestro conocimiento, es mejor ver estas `imposibilidades´ como los desafíos que aguardan a la próxima generación de científicos».
Tuve que buscar el libro, me llamó muchísimo la atención. Apenas le eché un ojo y me di cuenta de que es súper útil, sobre todo para la ciencia ficción (por menos presencia que tenga en la historia). Me encantó la reseña y la forma en que usted escribe en general, además de que le pone citas y notitas bonitas, es un lindo detalle (sí, sé que muchos usan ese recurso, pero no siempre lo encuentro agradable jajaja).
Saludos, compañera :B
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¡Hola, qué gusto encontrarla por aquí! Yo adoro cuando en las historias de ciencia ficción se tienen en cuenta estos detalles técnicos, sin importar la relevancia que tengan a la trama. Casi siempre son tratados como «referencias», lo que está bien, porque tampoco hay que frenar la trama para explicarlo todo. Cuando uno sabe que son ciertos (o podrían serlo), automáticamente todo se vuelve más realista.
Gracias por comentar ❤
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